jueves, 1 de marzo de 2012

Dos mundos diferentes en un solo planeta

Hoy, día 1 de Marzo, me he levantado a eso de las 10, he bajado como siempre a la cocina y me he preparado el correspondiente desayuno. El dentista me esperaba poco más tarde para una revisión rutinaria, después de esto unas comprar para mamá y de vuelta a casa, nada especial. El problema de esta mañana ha comenzado cuando he encendido el ordenador y he abierto las correspondientes páginas de noticias: protestas estudiantiles, plan de reducción de la deuda, unas cuantas anécdotas sobre los Oscars, las quejas de la ONU sobre Siria... ah! y un anuncio muy sugerente de Victoria`s Secret sobre la colección de primavera, no me malinterpreten, yo no voy a comprar lencería pero estos anuncios tienen un efecto absorbente en los hombres, todos sabemos el porqué, sin embargo voy a disculparme ya que la culpa es mía por haberle dado al play. Hasta aquí todo parece correcto ¿cuál es el problema? Pensarán ustedes, a parte del déficit, las protestas estudiantiles y que Alessandra Ambrosio ya va por su segundo embarazo aunque hay que reconocer que está estupenda. Ahora mírenlo con más detenimiento desde esta posición que les voy a describir. Hoy, 1 de Marzo de 2012, un niño o niña, un adolescente, un hombre o una mujer se ha levantado temprano, puede que sea sirio, iraquí, afgano o de cualquier otra parte de Oriente medio u próximo, no sé si habrá desayunado, con suerte sí, tampoco sé si habrá ido al dentista, con suerte no, de lo que sí estoy seguro y ahora a parte de las bromas es que cuando se ha asomado a la ventana para ver como estaba hoy el cielo, por su cabeza no han pasado noticias como el déficit, las protestas estudiantiles o los Oscars, tampoco creo que haya tenido tiempo para opinar sobre la famosa firma de lencería. Lo que sí puedo afirmar con certeza es que esos segundos que ha observado la calle a través de su ventana han sido de rezo; de rezo porque no sabe lo que le deparará el día de hoy; de rezo para que a él y a su familia no les pille ninguna bomba cerca; que no les detengan por cualquier delito ridículo o simplemente para que cuando llegue la noche estén todos sanos y salvos en casa. No quiero desviarme sobre el objetivo de este artículo que es dar información pero seré directo ya que esto que estoy contando ya lo sabemos todos o por lo menos la inmensa mayoría, también voy a ser general no me dedicaré a ningún país de Oriente próximo o medio en concreto porque ustedes y yo sabemos que esto que comento pasa en casi todos y cuando digo casi estoy siendo muy optimista. Hay muchas diferencias entre las dos situaciones que he descrito, pensándolo bien demasiadas, sin embargo la diferencia o mejor dicho el problema que más me preocupa es la distancia que han ido tomando las dos culturas a lo largo de los siglos. Preocupante me refiero porque un día convivimos juntos, hace años quizá pero entonces no nos considerábamos tan diferentes y compartíamos los grandes logros de nuestras culturas. Quiero recordar que tiempo atrás, aquí, en nuestro país convivían musulmanes y cristianos en relativa armonía, comían, dormían y luchaban juntos y aunque tenían un credo diferente supieron comprenderse, entenderse a veces aunque otras no lo hicieran pero al menos se molestaron en conocerse, en compartir sus ideas. Es algo evidente ya que muchos de estos logros culturales perduran en nuestros días y es bien sabido que fueron traídos aquí por esas personas que hoy consideramos tan diferentes. Avances matemáticos, astronómicos, arquitectónicos que han perdurado durante los años y que nos ayudaron en nuestra vida cotidiana en unos tiempos que eran difíciles para el ser humano. Un ejemplo interesante es el papel, que aunque inventado por los chinos fue transmitido por los árabes y es uno de los pilares básicos de la imprenta, descubrimiento importantísimo para todas las culturas y principalmente para la occidental. Tampoco quiero extenderme demasiado en este punto ya que el intercambio de conocimientos fue amplio, me parece más interesante reflexionar sobre las causas de este distanciamiento tan notable. Los primeros detonantes fueron las cruzadas y la reconquista de la península, objetivos promovidos por la iglesia, enfrentamientos entre dos religiones que aunque con similitudes no supieron afrontar el conflicto de intereses que sus máximos exponentes se encargaron de agravar, sin embargo, fue otra la causa que hizo más grande la distancia que ya existía entre nosotros. Siglo XV, en Italia surge un pensamiento humanista que tiene como base devolver la gloria de las antiguas Grecia y Roma a los europeos, descendientes directos de estos, así surge el concepto etnocentrista y el sentimiento de superioridad frente a otras culturas, cabe decir que las conquistas y descubrimientos de ultramar hicieron el resto. El renacimiento sembró la semilla de una nueva generación de hombres que ante todo buscó la grandeza en todos los ámbitos de la cultura y la naturaleza humana aunque por el camino hiciera de este un ser un poco más arrogante. Nosotros somos los herederos de ese pensamiento individualista que no nos permite reconocer como iguales a otros pueblos. Ahora avancemos un poco en el tiempo, hablemos de la guerra fría, batalla entre el capitalismo y el comunismo, las dos ideologías más importantes de nuestro tiempo. Durante este periodo surge el terrorismo como lo conocemos actualmente y por el cual tememos tanto al pueblo musulmán, aunque demasiadas veces sin conocer las razones o las ideas de este y generalizando como es habitual. Es importante contar que “guerras santas” siempre han existido entre oriente y occidente, surgían de los fundamentos dogmáticos que había entre ambas religiones, así se escondían los verdaderos intereses que tenían estas disputas, intereses económicos y políticos. Nombres como Bin Laden, Al Qaeda y Hamas, que suenan tanto en los medios de comunicación, son palabras malditas que aborrecemos y que llevaríamos a la hoguera sin pensarlo, palabras creadas por occidente en un mundo de tensiones entre ideologías que sirvieron para desestabilizar al oponente en una guerra que se llevo a cabo a través de la propaganda y las conspiraciones. Creamos monstruos que no pudimos controlar, que se volvieron en nuestra contra cuando intentamos deshacernos de ellos para eliminar las pruebas de la masacre política que tuvimos que provocar para poder ganar tan gran batalla. No es un secreto que todas estas organizaciones han sido promovidas y financiadas por nosotros los occidentales, más bien por un gigante llamado Estados Unidos pero no quiero eximir a Europa de la culpa que también tiene, al fin y al cabo tampoco es un secreto que Bin Laden trabajó para la inteligencia Norteamericana y por supuesto para nuestros intereses. Estas son las principales causas de la separación entre nuestro mundo y el suyo, son grandes periodos históricos en los que gota a gota se formó un río entre dos civilizaciones que parecen estar destinadas a no darse una oportunidad, no se debe culpar a una parte más que a otra ya que el odio y el desprecio es tantas veces mutuo que no se llega a distinguir quién tiró la primera piedra, yo personalmente, como muchas otras personas creen, pienso que el temor y la desconfianza surgen del desconocimiento y estos prejuicios solo pueden ser sanados mediante el contacto, el interés por lo que no conocemos y en este caso el acercamiento a esta cultura. Decidí hablar sobre esta cuestión porque hace unas semanas en una clase de este colegio hablábamos con un profesor de este asunto y a medida que avanzaba el debate me surgieron algunas dudas que nunca había tenido y que hasta hoy rondan por mi cabeza sin tener una solución aparente ¿Por que llevo odiando inconscientemente a un pueblo con el que he compartido tantas cosas? ¿Cual es la diferencia, el causante de esta discordia entre nosotros? ¿Debo considerarlo un enemigo realmente? Podría responder a estas preguntas argumentando que estas personas pusieron una bomba en una estación de mi país, que mataron a 191 españoles e hirieron a otros miles, podría decir también que atacan a occidente sin sentido, que sus pueblos no están unidos y mantienen una constante guerra “santa” en la que mueren sus mujeres y sus niños, no obstante estas preguntas y respuestas son muy superficiales y ni siquiera llegan a arañar la realidad de lo sucedido aquí. Últimamente me planteo que quizá al igual que yo los odio por sus bombas ellos me odian por mis misiles, mis ataques aéreos y por la invasiones a las que se ven sometidos constantemente. Estoy preocupado sinceramente, siento que estoy blasfemando y que en breve aparecerá la inquisición por mi casa, aunque no debería temer porque vivo en un país democráticamente libre, en el cual mi pensamiento debe ser respetado como cualquier otro. Mi opinión después de todo se perderá en el aire y será olvidada pero para finalizar este artículo quisiera dejar una interrogante, una cuestión que me ha hecho reflexionar durante los últimos días, siempre planteándola desde la no utilización de las armas y la violencia ¿Quién es más digno, el que lanza los misiles desde varios kilómetros para proteger su petróleo o el que viaja a tu país y se inmola en la calle para defender a su pueblo?


Aquí dejo un reportaje interesante sobre un grupo islámico llamado "los hermanos musulmanes", nacido en Egipto esta asociación está teniendo gran relevancia en este país desde que se produjera la caída de la dictadura hace ya un año. El contenido se encuentra dentro del enlace que pongo a continuación: http://www.rtve.es/noticias/20110524/portada-hermanos-musulmanes/434400.shtml


1 comentario:

  1. Artículo interesante. Personalmente, considero muy acertada la comparación entre los dos mundos descritos. Es asombroso como, a quienes debemos tanto, odiemos tanto a su vez. Estamos en una sociedad completamente egoísta, que apoya a quien más tenga o demuestre, olvidándonos de aquellos por los que gracias a ellos estamos en la situación que estamos, mirando sólo por nuestro beneficio personal.

    Inmaculada Florido Millán
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