“¡Indignaos!” Es el nombre de uno de los libros de Stéphane Frédéric Hessel, diplomático, escritor, militante político y padre putativo del movimiento ciudadano 15M. No creo, sinceramente, que mientras escribía su libro este francés de 94 años fuera consciente de la repercusión mediática que iba a obtener en todo el mundo, de que sus ideas harían mella en cientos de miles de personas que por una razón o por otra no están contentas con el mundo actual y claro está; no es como para estarlo. De las páginas de este libro nace el movimiento que más quebraderos de cabeza está dando a políticos y gobiernos en los últimos meses, el movimiento que tanto sale últimamente en las noticias y del que todos hablan, aunque muchas veces sin saber verdaderamente de que se trata. Por eso vayamos al comienzo ¿Qué es el 15M? El 15M es un movimiento social basado en las ideas sociales y políticas que propone Hessel en su famoso libro, para entenderlo mejor hay que conocer un poco estas ideas y lo que ellas conllevan. Entre todas ellas cabe destacar la condena al bipartidismo entre PP y PSOE, el reclamo a la atención de los derechos básicos de los ciudadanos y la persecución a la que se debe someter a la corrupción, uno de los deportes nacionales aquí en España. Además de todas estas ideas muy acertadas, pienso que hay una que todos los ciudadanos españoles deberían escuchar y valorar por si mismos ya que en ella reside el corazón de nuestro sistema político. La idea dice así: “Democracia participativa y directa en la que la ciudadanía tome parte activa”. Sí, han escuchado bien y no es una locura. Todos sabemos que nuestro país es un sistema democrático pero no todos conocemos lo que representa la palabra democracia. Para resumir su significado solo cabe decir que la democracia es un sistema en el que el conjunto de ciudadanos debe tener el poder de tomar decisiones o para ser más realista, poder elegir entre varias de ellas. Por esto es por lo que lucha este movimiento, que comenzó en España pero que ahora se extiende por todo el mundo.
Bajo el lema “Europa para los ciudadanos y no para los mercados: No somos mercancía en manos de políticos y banqueros” miles de personas salen a la calle y ocupan puntos importantes de las capitales europeas y de otros continentes, pero no nos confundamos estas personas no solo luchan por una vivienda para sus hijos; un salario digno o simplemente por su bienestar, estas personas luchan por los derechos de los ciudadanos del mundo, por mí y por ti y por un futuro mejor para esta sociedad que día a día parece abocada al fracaso. El movimiento ha causado diversas reacciones en nuestra comunidad, no solo entre los ciudadanos también entre importantes figuras políticas y sociales, no todas la reacciones son positivas claro está pero tampoco son todas negativas. Sin irnos muy lejos el expresidente Jose María Aznar calificó el 15M como “extrema izquierda marginal antisistema” unas declaraciones un poco inquietantes de alguien que gobernó nuestro país durante dos legislaturas, además añade a esto que la representatividad de este movimiento no es importante en la vida española. Ahora bien, si nuestro expresidente considera marginales a miles de personas que actualmente están siendo desahuciadas, si considera marginales a los millones de parados que hay en nuestro país, está considerando marginal a gran parte de la población que un día él gobernó, población que le dio su voto y confió en su gobierno. Ahí la falta de ética y moral que denuncian los indignados, o la extrema izquierda radical antisistema, como se prefiera llamarlos. El filósofo polaco Zigmunt Bauman famoso por su obra la modernidad líquida también se pronunció sobre el movimiento al que ve como el primer paso para allanar el terreno hacia una nueva clase de organización, pero también lo califica como emocional y la emoción según él es inestable y no demasiado apropiada para construir algo coherente y duradero. Al 15M le falta pensamiento es la conclusión del filósofo aunque lo califica como una fase interesante de un experimento social que podría llegar a buen puerto o bien evaporarse como otros tantos movimientos. Después de varios días tomando información y leyendo sobre el tema, mi opinión personal solo será una de tantas otras pero ¿Qué hace especial a este movimiento? Lo especial de esto no es el hecho de manifestarse, de tomar plazas, de estar ocupándolas durante días o de pedir unos derechos que ya otras tantas personas habían pedido antes. Lo verdaderamente especial es la toma de contacto entre tanta gente, que gran parte del pueblo español está unido y no es solo por un mundial; ahí reside la fuerza del movimiento,en el grupo que poco a poco atrae a más gente, a más afectados por los duros tiempos por los que pasa nuestro país y aunque este movimiento tarde o temprano se evaporara como dice Bauman, habrá dejado en nosotros lo más importante de todo, el pensamiento de que puede existir una sociedad mejor y más justa para todos. Nos habrá dejado el ideal, el corazón de unas ideas que no están tan lejos de nosotros y que deberían ser la base de una nueva clase de organización social.